¿Habrá sido el anillo? ¿Mi cara de intelectual sobreactuado? ¿El sueño corrosivo a las 9:30 de la mañana tras largas horas que confunden el sueño con el computador?
A esa hora hoy estaba sentado en un banco en Ahumada, esperando la apertura de las puertas de una tienda. Surge una voz tÃÂmida, escolar, interrogante:
Usualmente, de acuerdo a la costumbre de la organización en cuestión, en algún momento de la sesión una persona ofrece a la asamblea la oportunidad de hacer preguntas a los candidatos. La pregunta inevitable (suele ser de las primeras) es: “¿cuáles crees que son tus virtudes y tus defectos?â€Â.
El artÃÂculo en cuestión manifestaba una opinión-descripción; decÃÂa cómo son las cosas, distinguÃÂa posibilidades e imposibilidades, todo muy objetivo. Y ahàcaàen cuenta: la IngenierÃÂa no es fuerza de cambio; por el contrario, se trata de una herramienta de profundización de una situación o ideologÃÂa previamente impuesta o pensada por otros. Es práctica, es pragmática. Es una fuerza del status quo. Las revoluciones generadas por ella son siempre involuciones, hacia adentro, hacia más de lo mismo; pero más eficiente, más óptimo (revolución industrial, tecnocracia, etc.)
Curiosamente, quien dio la charla es profesor de ingenierÃÂa industrial de la U. de Chile.
Tan sólo me resta guardar mis esperanzas en mis compañeros a quienes dejo en el ejercicio de esta profesión, en que ellos sabrán preguntarse constantemente dónde estamos parados y hacia dónde queremos ir.
Bachelet:
Fleta porque tiene que esperar informes de inteligencia especializados para opinar sobre los derechos humanos en China. Fleta porque todo lo evalúa. Fleta porque cita el código civil cuando le piden una opinión.
En resumen: fletas porque saben que van a ganar (sabemos que aunque una no salga presidenta, no va a estar precisamente cesante), portadoras de una arrogancia sólo heredada de LaguÃÂn.
Pero Él, en realidad, se reÃÂa de ti; más por las cosquillas que le hacÃÂas en sus pies que por burlarse. Cuando cantabas a Altazor “eres humano, terriblemente humano”, te cantabas a ti. Nunca fuiste el Superhombre de Zarathustra.
De paso, ellos abrieron un espacio en mi corazón para albergar una amistad transcentenaria y transmilenaria por una persona que odió lo que yo amo y amó lo que yo odio, pero que supo encontrar en un poema un idioma común.
Lo has logrado, tu verso sàha sido “como una llave, que abra mil puertas”.
Hoy estaba parado en el casino de la escuela, atento como otros al anuncio de Medina… primero creàescuchar entre la verborrea latina algo como ‘Joseph’ (más tarde supe que fue ‘Josephum’). Luego, más latÃÂn, una pausa, y el nefasto ‘Ratzinger’.
Sin duda, pues ya habÃÂa comido la mitad de mi plato, la sensación de vacÃÂo en el estómago fue psicosomática.
No faltó el chistoso que dijo ‘¡Gol!’. SÃÂ, un golazo que nos metieron con esta lamentable continuidad en el desahucio de la heterogeneidad de pensamiento en la iglesia y en el mundo.
1Los entrego al mundo: en la lÃÂnea 1 se demora 1:15 minutos entre dos estaciones consecutivas y en la lÃÂnea 5, 1:30 minutos. Ejemplo: entre Las Rejas y Baquedano hay 12 x 1:15 = 15 minutos, y entre Baquedano y San JoaquÃÂn hay 8 x 1:30 = 12 minutos.
- Padre, me confieso: el viernes fui a la Blondie.
- Mmm, continúa hijo.
- Fui por mi voluntad, con mi plata y con la intención de ver a Miranda.
- ÃÂndate a la cresta, hijo.
La gratificante sonrisa en la cara de la Gaby y en la mÃÂa cada vez que ponÃÂan una nueva canción para bailar. “Esto es música”, decÃÂa ella.
El agrado de escuchar “disculpa” o “perdón” cuando me pasaban a llevar. Y como parte del combo, me traje un incrementado resentimiento contra los antros más cercanos a la cordillera.