Miércoles 13 de Abril de 2005
Mirando!
- Padre, me confieso: el viernes fui a la Blondie.
- Mmm, continúa hijo.
- Fui por mi voluntad, con mi plata y con la intención de ver a Miranda.
- Ándate a la cresta, hijo.
Hace unas semanas pillé el video de “Yo te diré” en el MTV y casi apago la tele. Pero el gusto quedó; incluso las despiadadas teles del Metro me lo enrostraban cuando podían. Y terminé bajando la canción, el disco y luego el otro disco.
En mi retorcida mente synthpopera, equiparo a Miranda con Erasure.
“¡¿Y acaso Erasure”, dirán airados algunos, “es bueno?!”.
Para mí, sí. Duran Duran, Depeche Mode, New Order, Pet Shop Boys, y otras rarezas y joyitas ochenteras que regularmente me presenta mi hermano son parte de mi colección musical. La culpa es de él.
¿Y la Blondie? Por $5.500 obtuve:
- La gratificante sonrisa en la cara de la Gaby y en la mía cada vez que ponían una nueva canción para bailar. “Esto es música”, decía ella.
- El agrado de escuchar “disculpa” o “perdón” cuando me pasaban a llevar. Y como parte del combo, me traje un incrementado resentimiento contra los antros más cercanos a la cordillera.



Abril 13th, 2005 at 8:48 pm
Creo que nunca había ido a un “carrete” donde me supiera tantas canciones de las bailaba (y eso que la mayoría estaban en inglés y no eran de mi época)
Me alegro que no tengas arrepentimientos de nuestra priemra experiencia blondie… tendremos que ver cuando se viene la segunda; porque, lo qu es yo, de seguro me repito.
Abril 14th, 2005 at 12:41 am
Saludos desgraciao. Nada más que decir, por ahora.
Abril 14th, 2005 at 1:04 am
“porque, lo qu es yo, de seguro me repito.”
mmm… yo me repetiré con la Gaby… a ver si los papás te dejan a ti volver a ese refugio de pecadores…
Abril 14th, 2005 at 8:18 pm
Una cosa es si yo vuelvo o no. Otra es si los papás se enterán o no. =), jeje.
Abril 15th, 2005 at 6:03 pm
El synthpop es la música que mejor envejece. De hecho envejece mejor que uno. Hasta el más tieso puede bailar con una canción de Men Without Hats.
Espero ser invitado a futuras visitas a aquel antro, aunque sea como chaperón.