Archive for Mayo, 2005

El mejor defecto

Lunes, Mayo 16th, 2005

Como si tuviera que justificar todo lo que escribo, anuncio antes que todo que lo que contaré ha sucedido realmente; yo ya lo he vivido cuatro veces.

Estoy en medio de una asamblea reunida para elegir a una persona a un cargo. Los candidatos se presentan a sí mismos; usualmente mencionan aquellos cargos desempeñados anteriormente que puedan resultar de interés a la audiencia, además de especificar claramente la carrera, universidad y, a veces, la edad o curso.

Usualmente, de acuerdo a la costumbre de la organización en cuestión, en algún momento de la sesión una persona ofrece a la asamblea la oportunidad de hacer preguntas a los candidatos. La pregunta inevitable (suele ser de las primeras) es: “¿cuáles crees que son tus virtudes y tus defectos?”.

Las virtudes suelen enumerarse -e intentar explicarse sin éxito- de forma más bien humilde, modesta. Los defectos aparecen luego de forma más bien abierta, sincera, con esto los candidatos muestran claramente su capacidad de autocrítica -una nueva virtud. Para finalizar, llegan este importante defecto: “soy intolerante al fracaso”. En esto se quedan buena parte del discurso que compone su respuesta, explicando que se apasionan tanto con lo que hacen que, cuando no resulta, se frustran mucho. Nuevamente una virtud: nuestros candidatos son apasionados, trabajan con intensidad y más encima sienten como una derrota personal -de ahí la frustración- el fracaso en su trabajo. Nuestros candidatos se identifican cabalmente con nuestra organización, y están dispuestos a sufrir trastornos intestinales, de ánimo, pareja, familiares; psicológicos y psiquiátricos, por trabajar por nosotros. Entonces, ¿cuál es el defecto?

Mi anatomía telúrica

Jueves, Mayo 12th, 2005

Como diría mi amigo Varas: “méate con ésta”. Hoy me vi acorralado por mi jefe de proyecto de un curso (taller) y me dijo, quitando mis monosílabos y su repetición, más o menos esto:

- Ahora viene mucha mierda, y prepárate porque son toneladas; no vai a parar y olvídate que existes.

Luego prosiguió ofreciéndome, campante, puestos de trabajo en unos súper-computadores nuevos que hay en el departamento cuando quisiera:

- Si quieres pasar de largo, te paso la llave y tengo una cafetera pa café-café.

Entiendo su preocupación; he estado medio flojo para trabajar en el taller y bien desmotivado. De él no tengo nada malo que decir: ha sido, pese a lo taciturno, un muy buen jefe. Sin embargo, temo. Temo por algún órgano reventado en sus entrañas a temprana edad y por su sanidad mental. Temo por esta vida que se mete en un embudo, ya desde la U, como lo advirtió la Gaby hace una semana.

Por ahora, tiemblo: en realidad viene harta mierda y tengo que ponerme a programar como huevón. Pero no pasaré de largo, y menos en la universidad.

Empapélame éste

Miércoles, Mayo 4th, 2005

-Hola, ¿de qué año son? -dijo la joven.
-De sexto -respondieron Puma, Feña o ambos.
-No, en serio, poh.
-Sí, en serio.
-¿Tienen AFP?
-Emmm, no…
-¿Quieren ganarse quince mil pesos en quince minutos?
-Bueno, claro, pero…
-Mira, lo único que tiene que hacer son tres encuestas a personas que ganen más
de… [bla]
-… -silencio observante.
-Mira, la AFP va a obtener los datos de las personas que ustedes encuesten y simplemente las van a empapelar de información … [bla], ¿y?
-Mmm… sabes que no… yo pensaba hacer esta encuesta a mis papás y a mi suegra y en realidad no quiero que los empapelen de información.
-No, pero es que…
-No, en serio, gracias.
-Bueno, se están perdiendo la oportunidad de su vida. Nunca más una AFP les va a pagar algo; van a estar cuarenta años pasándole plata para después estar recibiendo las migajas de ella cuando jubilen.
-Mmm… sí, ya lo sabía, pero que bueno que lo confirme alguien que sepa -no sé si esto lo dije de verdad o sólo lo pensé.

La esencia del diálogo es real. En particular, las palabras destacadas fueron explícitamente dichas.

Ingenio/ingenuidad

Lunes, Mayo 2nd, 2005

El sábado 23, durante el Encuentro de Jóvenes, un personaje nos habló sobre educación: para él era necesario ponerse a discutir sobre la propia definición de educación, rechazar la postura práctica de no cuestionarse los fundamentos. Entre otras cosas, sugería botar de una vez por todas al anticuado de Aristóteles de nuestros métodos educativos.

Hace unos días apareció en un boletín de mi escuela una opinión de un profesor del departamento de ingeniería industrial. El artículo versaba sobre el financiamiento de la educación superior. Al margen del propio tema tratado -de cuya discusión me abstendré-, el artículo abrió por fin mis ojos a las razones que me separan en forma definitiva de la Ingeniería.

El artículo en cuestión manifestaba una opinión-descripción; decía cómo son las cosas, distinguía posibilidades e imposibilidades, todo muy objetivo. Y ahí caí en cuenta: la Ingeniería no es fuerza de cambio; por el contrario, se trata de una herramienta de profundización de una situación o ideología previamente impuesta o pensada por otros. Es práctica, es pragmática. Es una fuerza del status quo. Las revoluciones generadas por ella son siempre involuciones, hacia adentro, hacia más de lo mismo; pero más eficiente, más óptimo (revolución industrial, tecnocracia, etc.)

Curiosamente, quien dio la charla es profesor de ingeniería industrial de la U. de Chile.

Tan sólo me resta guardar mis esperanzas en mis compañeros a quienes dejo en el ejercicio de esta profesión, en que ellos sabrán preguntarse constantemente dónde estamos parados y hacia dónde queremos ir.